Depresión

Depresión
Hay un largo camino por recorrer dicen algunos, pero se hará largo, dependiendo de la prontitud con que nosotros comencemos a realizar el andar. El fin del camino para algunos puede ser interminable, pero para otros puede ser un placer transitarlo, porque disfrutan de lo que el mismo le proporciona.
Apresuremos el andar y lograremos llegar más pronto a la meta de lo que pensábamos y allí veremos concretado el sueño que tanto esperábamos; mientras tanto, ocupémonos de mantener nuestro calzado limpio, de las cosas que durante el andar se nos va querer adherir al mismo, seamos sabios, porque si no lo hacemos, cada paso se nos va a ser mas difícil, porque una carga al mismo, está queriendo dificultar nuestro andar.

lunes, 8 de abril de 2013

LA SOLEDAD


    Un sentimiento que ha encontrado cabida en muchas vidas, de las cuales muchas han caído en la depresión, fueron llevadas al suicidio, se entregaron al placer sexual, fueron presas de vicios, esclavas de su propia debilidad por la falta de una solución verdadera que acallara ese sentimiento.
   Hoy en día podemos saber que el encontrarse rodeado de gente, no hace que ese sentimiento desaparezca, porque al estar de nuevo solos, el malestar aflora de nuevo y quizás las haga sentir más infelices de lo que estaban, deseando que aparezca algún nuevo evento que la lleve a estar en medio de un grupo de personas, que ha pesar de que no piensen como ella, no tengan quizás las mismas inquietudes, los mismos anhelos, no se interesen por ella como ser humano, le quiten de alguna forma ese malestar que sienten cuando se encuentra sola.
   Las adicciones han sido un medio de escape a esos sentimientos, ya que las hace sentir (engañosamente) bien, disfrazando su soledad con la dependencia de una sustancia que entra a su cuerpo para aplacar su mal, quedando esclavizadas a depender de ello para seguir adelante. Hoy en día se pueden ver a personas ebrias con una sonrisa amplia, drogadictos que se ven extrovertidos a causa de su adicción, personas que pierden todo tipo de vergüenza, haciendo lo que sea por no sentirse solos, deprimidos, miserables, no queridos, no respetados, no valorados.
   Muchos fueron responsables de llegar a ese estado, otros fueron llevados por diferentes circunstancias a padecerlo, pero tanto los unos como los otros, no supieron enfrentar esa situación de una forma correcta, o quizás no tuvieron a alguien que los aconsejara o los apoyara de una forma genuina. Quizás algunos fueron engañados por personas que sin escrúpulos, aprovecharon esa circunstancia para sacar provecho de la situación, creándoles un mal mayor a esas personas, las que optaron por no confiar más en nadie, y hacer uso de cualquier recurso posible con tal de sentirse bien.
  Este sentimiento ha arruinado muchas vidas, muchas familias, y aún hoy día lo sigue haciendo. Muchos han tenido que ser partícipes involuntarios de ellos, porque el mal llegó a sus vidas a consecuencias de la cercanía que tenían o que tienen con esas personas. Quizás otros fueron receptores de ese sentimiento, el cuál pasó a ser parte de un estado de ánimo que no tenían y que comenzó a germinar desde el momento que el vínculo fue creciendo.
   Ahora, ¿es normal esto?, ¿lo tenemos que aceptar como parte de nuestro diario vivir?, o ¿no se hacen valederas las palabras dichas por Jesús el hijo de Dios;
“…yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia?” Juan 10:10
. En Él tenemos todos los recursos necesarios para no tener más ese sentimiento, Él nos puede librar de las ataduras que tenemos a consecuencia de haber buscado mal la solución para salir de ello; El es el único en quien podemos confiar cien por ciento porque no ha variado su pensamiento, ni su forma de ser; el tiene el poder para sacar lo malo de nuestras vidas si se lo permitimos hacer.

“…yo estoy a la puerta y llamo” Ap 3:20
dice el Señor; El conoce a cada uno de los que padece éste sentimiento, y los llama a hacer uso del recurso que el posee, algo que no se puede comprar con dinero ni con nada que se pueda sacar de éste mundo. Lo que El ofrece viene de un Dios que nos amó desde que antes que naciéramos, que fue capaz de entregar a su hijo para que pudieran disfrutar de lo que El nos ofrece; una solución que en ésta tierra nunca se podrá encontrar y que no tiene fecha de vencimiento porque hay una eternidad de por medio que lo garantiza.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario