El ser humano en mayor o
menor grado, va creciendo con ilusiones que los lleva a dirigir su vida, hacia ese logro que se ha ido
desarrollando en su interior. Para que se llegue a la etapa del embarazo, tiene
que suceder algo antes, para que se produzca el proceso que lo llevará luego a
dar a luz. De la misma forma, para que una persona pueda ver plasmado su
objetivo, primero tiene que haber llegado algo a su mente, para luego ir gestando en ella lo
necesario para que a su tiempo, traiga consigo la manifestación esperada.
Desde la niñez, uno va recibiendo
información de diferente tipo; según la sociedad en que vivimos, el país en que
nacimos, la familia que nos rodea. Los extractos sociales muchas veces hacen
que las personas puedan acceder, al límite marcado por ellos; el país en que
vivimos nos lleva a depender de ideologías, filosofías y creencias, que se
fueron desarrollando con el pasar del tiempo, y la familia deposita un poco de
todo esto, según su personalidad, su perspectiva, su criterio. Ahora, ¿en que
radica que haya tantas personas, que carguen sobre si tantas desilusiones o
personas que no lograron sobrellevar sus vidas por causas de las mismas.
"Una persona muere
en el mundo por suicidio alrededor de cada 40 segundos, o sea más que el número
combinado de las víctimas de guerras y homicidios", indicó este informe de
la Organización
Mundial de la
Salud.
Muchos viven ilusionados por tener
el hombre o la mujer perfecta, la profesión deseada, una solidez económica y
cuando no lo logran se sienten desilusionados por no haber logrado su objetivo
y algunos otros a pesar de haberlo logrado, se dan cuenta que ello no cubrió
las expectativas deseadas y se desilusionan por el esfuerzo volcado a tal
emprendimiento.
“Hay caminos que al hombre le parecen derecho; pero su fin es camino de muerte”.
Prov. 14:12
Somos
responsables del rumbo que toma nuestra vida, la cual a veces por ignorancia,
por una mala influencia o por una actitud de autosuficiencia, termina con un
final que no esperábamos. Pero si cambiáramos la perspectiva he intentáramos
ver la vida “…puestos los ojos en Jesús…” y dijéramos -“Señor, delante de ti
están todos mis deseos…-”, disfrutaríamos de una paz que sobrepasa todo
entendimiento, porque hemos puesto en El la confianza.
Nuestros deseos, inquietudes o
ilusiones pueden acarrearnos problemas, cuando están inspirados en personas que
lograron llegar a la fama con una dudosa reputación, o lograron éxito en las
finanzas a través de engaños, fraudes o tratos ilícitos que afectan a otras
personas. El ser humano es seducido por las apariencias que decoradas con un
lenguaje engañoso, son llevados a creer que lo que ellos anhelan se puede
lograr, no pudiendo ver que detrás de todo eso hay un mar de desolación,
abatimiento, y desesperanza, que muchos no van a poder soportar.
…todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quién
tendremos que dar cuenta.” He. 4:13
Nada de lo que hay en nuestra mente, escapa al conocimiento de Dios,
pero nuestro conocimiento no alcanza a vislumbrar las grandes cosas que El
tiene para nosotros, si no le entregamos el control de nuestras vidas. Que éste
sea el comienzo de hermosas experiencias que nos lleven a decir, “Mi esperanza
está en ti.”

No hay comentarios.:
Publicar un comentario