Depresión

Depresión
Hay un largo camino por recorrer dicen algunos, pero se hará largo, dependiendo de la prontitud con que nosotros comencemos a realizar el andar. El fin del camino para algunos puede ser interminable, pero para otros puede ser un placer transitarlo, porque disfrutan de lo que el mismo le proporciona.
Apresuremos el andar y lograremos llegar más pronto a la meta de lo que pensábamos y allí veremos concretado el sueño que tanto esperábamos; mientras tanto, ocupémonos de mantener nuestro calzado limpio, de las cosas que durante el andar se nos va querer adherir al mismo, seamos sabios, porque si no lo hacemos, cada paso se nos va a ser mas difícil, porque una carga al mismo, está queriendo dificultar nuestro andar.

jueves, 18 de abril de 2013

LAS ADICCIONES


         Hace mucho tiempo que se ha venido haciendo uso de elementos, sustancias y actividades de formas variadas y según el país o la cultura que accedían a ellos, los cuales en su continuidad de uso, pasó a ser parte habitual de la vida diaria, ya que no se esperaba un momento para hacer uso de ellos, sino que casi era necesario acceder a ellos, porque se había tornado normal en su cotidianeidad. No obstante a ello, el ser humano no veía tales cosas como algo anormal o malo para su vida. La práctica llegó a realizarse en cualquier ámbito social, como algo común de hacer, o como algo esencial para la ocasión. Algunas cosas hacían hincapié más en el hombre que en la mujer, pero la evolución de la decadencia social, llevó a que no se viera a la mujer,  haciendo uso de dichos elementos y fuera considerada vulgar al hacerlo. Estos cambios de mentalidad han llevado a que el uso de estas cosas, dejara de tener trabas para volcarse a una completa libertad para su práctica.
         Hoy día vemos la degeneración de estas prácticas, en las personas que andan deambulando por las calles en un estado deplorable, porque no han podido controlar ni han sabido como salir de ese estado, que día a día los va hundiendo perdiendo toda sensibilidad, vergüenza, valores y respeto por si mismos.  Según el caso, la sociedad los desecha por la mala imagen que ellos reflejan; otros son cobijados por el hecho de que son un reflejo de lo que la sociedad es.
         En los primeros, vemos a jóvenes tirados a los lados de las calles por un exceso de drogas o alcohol, o vemos mujeres prostituyéndose por unos pocos pesos, con el fin de conseguir recaudar lo suficiente para saciar su adicción. Por los segundos, vemos a personas que gastan hasta lo que no tienen en un juego de azar, o se les ve casi constantemente, (como locomotora antigua) echando humo por su boca, a consecuencia de usar cigarrillos, no importando el asunto monetario, con tal aplacar su ansiedad; personas trabajando afanosamente más de lo normal sin tener la necesidad de hacerlo, no pudiendo controlar tal impulso; personas que mostrando una apariencia refinada conviven con el alcohol, tratando de que el mismo tenga una jerarquía de acorde a su supuesta personalidad; personas que no pueden controlar su insaciable sexualidad, y buscan saciarse de ella sin considerar consecuencias posteriores.
         ¿No ha llegado a nuestro conocimiento alguna vez, de personas que perdieron dinero, empresas, familias, vidas, a consecuencia de no haber salido a tiempo de la adicción que controlaba sus vidas? Se ha sabido de personas que el dinero que tenían lo gastaron en mujeres o en juegos de azar y perdieron hasta la vivienda, terminando en la calle, o en la casa de alguien que le dio un lugar para vivir;  Otras no pudieron vivir bajo el mismo techo que habitaba su familia, porque eran peligrosas, poco confiables o directamente un estorbo; o aquellas que pudiendo llevar una vida saludable, incentivaran a que alguna enfermedad comenzara a desarrollarse, aportándole a través de su adicción elementos pertinentes al caso. De una forma o de otra, muchas vidas por falta de conocimiento, de fuerza de voluntad, de apoyo familiar o de su entorno, se pierden o acortan su tiempo de vida aquí en la tierra.
“Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles…”Ro. 15:1
         Entonces, ¿que vamos a hacer nosotros al respecto? Cada uno es libre de decidir lo que hará con su vida, si la preserva o la pierde; si asume una actitud pasiva o activa en cuanto a buscar una solución o ser parte de ella; cada uno es libre de ver la realidad que nos rodea o negarse a ello, pero de cualquiera de las formas, no dejamos de ser responsable de la decisión que tomemos de cómo vivir,
“…como libres, pero no cono los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo…1 P.2:16


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