Depresión

Depresión
Hay un largo camino por recorrer dicen algunos, pero se hará largo, dependiendo de la prontitud con que nosotros comencemos a realizar el andar. El fin del camino para algunos puede ser interminable, pero para otros puede ser un placer transitarlo, porque disfrutan de lo que el mismo le proporciona.
Apresuremos el andar y lograremos llegar más pronto a la meta de lo que pensábamos y allí veremos concretado el sueño que tanto esperábamos; mientras tanto, ocupémonos de mantener nuestro calzado limpio, de las cosas que durante el andar se nos va querer adherir al mismo, seamos sabios, porque si no lo hacemos, cada paso se nos va a ser mas difícil, porque una carga al mismo, está queriendo dificultar nuestro andar.

sábado, 28 de abril de 2018

LA CULPA



Varios pueden ser los motivos que lleven a una persona a sentir culpa; fundamentados y no fundamentados. ¿En que radica esta diferencia? Los primeros tienen bases suficiente, veraces y sin probabilidades a dudar de ellos. y suelen ser imputados por terceros. Los segundos pueden ser imaginativos o dubitativos y pueden partir los mismos, de la mente de quien la padece.
El ser humano está condicionado a cometer faltas, errores de los cuales pueden no sólo perjudicarlo a él mismo sino también a su prójimo. Algunos de ellos pueden crear un hábito o formar parte del estilo de vida que se ha decidido llevar. De aquellos que afecta la vida propia se puede decir, que con el correr del tiempo se les vuelve una carga pesada, ya que paulatinamente, los mismos se van incrementando o lisa y llanamente se van solidificando al estilo de vida que decide llevar. Estos van cauterizando su mente ya que van siendo parte de su diario vivir, por decisión propia o por no poder escapar de ello.
Mientras tanto los que afectan a otros, trae consigo una amplia gama de consecuencias. El error de uno se hace carne no sólo en una persona sino en todas aquellas que salen afectadas de los mismos, eso tomando en cuenta de si el receptor, deja que tal hecho le afecte. A cada uno le toca tomar tal decisión, analizando que tan favorable tomarlo livianamente o analizarlo, aceptarlo y buscar una solución que favorezca a ambas partes.
Ahora, la culpa que siente por algo imaginario le puede causar un pesar similar en lo personal, ya que el mismo se encuentra dentro de su mente. El problema que emocionalmente se encuentra destrozado, porque, piensa, supone, especula, sobre algo que no es. El creer que dijo o hizo algo a alguien que estimaba, quería, amaba, le crea un remordimiento que lo va destrozando por dentro.

"¿Quién podré entender sus propios errores?". Salmo 19:12a

Ninguno está exento de cometer errores, por ese motivo deberíamos ver como hacer para ayudarnos, apoyarnos,  exhortarnos unos a otros, en vez de detenernos en los mismos, ya que ello no traerá ningún beneficio, sino sólo el de una experiencia que nos ayuda a madurar en esa área.
Sólo queda decir como el salmista dijo en una ocasión:

"Líbrame de los que me son ocultos". Salmo 19:12b

lunes, 25 de abril de 2016

LA HIPOCRESIA

LA HIPOCRESIA

Se ha escuchado muchas veces – estoy cansado de tanta falsedad -; -me han engañado-; -tuve que fingir delante de tal o cual persona-; -aparentaba lo que no era- y tantas otras cosas similares. Cada una de estas connotaciones se relacionan con la palabra “hipócrita” que deriva del griego “hipocrités” que significa actor o actriz.
El ser humano se ha acostumbrado a actuar en diferentes áreas de la vida; en el trabajo trata de mostrar al jefe, patrón, capataz o jerarca inmediato, que le cae bien aunque no sea así, con tal de pasarla bien, de ganar puntos con él para alguna promoción, etc. En las reuniones familiares, no todas las familias se llevan bien y  cuando están juntos se complica el interrelacionamiento, entonces aparecen los besos simulados, los abrazos obligados o las sonrisas fingidas.
Al pasar de los años, se han visto matrimonios llevando una relación aparente delante de las amistades, a pesar que en la intimidad del hogar, las cosas ya hace tiempo han cambiado a lo que eran. Otros en el núcleo familiar íntimo, tratan de sobrellevar la situación, por los hijos o por el bienestar económico.
En lugares de estudios pasan cosas similares o sea que a temprana edad, se puede estar conviviendo con personas que no nos caen simpáticas o nosotros no le caemos simpáticos.
Éste tipo de comportamiento lo que hace, es generar una madeja en la cual va envolviendo, resentimiento, desazones, amarguras, tristezas, que tarde o temprano afectarán nuestras vidas, ya que vamos a estar en algún momento a solas y las cosas que hemos visto, escuchado o sentido, van a taladrar nuestra mente y llenar de amargura nuestro corazón, causando un mal que quizás nosotros mismos sepamos la dimensión que va a tomar.

“No nos engañemos; …pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará”

Si nosotros mostramos una actitud aparente, si damos un beso simulado, un abrazo obligado, una sonrisa fingida; habrá alguien que haga lo mismo con nosotros y no nos va a gustar o nos va a doler. El llevar una vida familiar en apariencia, no nos va a conducir a buen puerto, ya que aquellos a que estemos demostrando lo que no es, en nada nos va a ayudar, a no ser que tengan principios diferentes a los nuestros o tengan un interés sincero hacia nosotros y quieran aportar para nuestro bien, consejos que puedan ser de utilidad para mejorar la situación.
En cuanto a lo que pasa en los lugares de estudios a temprana edad, redundará en la  evolución de una generación de futuros papás y mamás; de esposos y esposas que van a seguir los pasos de las generaciones que les antecedieron.

“Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos”.

Pero para ello, primero tenemos que cambiar nuestra forma de pensar, darnos cuenta del error que cometemos, al seguir adelante con ésta actitud hacia los demás sabiendo que no nos favorece en nada. En tres palabras “tenemos que madurar”.

Madurar de una posible herencia que recibimos de nuestros padres o de actitudes que vimos en nuestros mayores. En darnos cuenta, que hemos estado asumiendo actitudes que vemos en los centros de estudios; actitudes que se desprende de niños o jóvenes que están en una etapa de aprendizaje. Tomar en cuenta que deberíamos ser maestros para ellos y asumir que con el ejemplo seremos de mayor influencia en sus vidas, el cual respaldaría las palabras que les pudiéramos decir, preparando para ellos un futuro mejor.

viernes, 20 de septiembre de 2013

LA BELLEZA INTERIOR



Se ha sabido mayormente en el ambiente artístico, que con mayor asiduidad han sobresalido casos de mujeres, que en busca del rostro perfecto según ellas, se encontraron a causa de una mala praxis, con una imagen frente al espejo que ellas no esperaron nunca.                                                                                                                          ¿Qué es lo que lleva a algunas mujeres, a encontrarse decepcionadas con los atributos que Dios les dio? ¿Cuál es su consideración en cuanto a cómo se deberían ver delante de los demás? ¿Qué cosas las motivan a querer cambiar sus rasgos físicos?

Se ha tornado alrededor de todo esto, un gran mercado que comercializan sus productos llamados de belleza, sabiendo que es tanto la avidez de la mujer a querer verse más bella exteriormente, que buscan cada tanto presentarles algo nuevo y mejor de lo antes adquirido. No es difícil suponer las ganancias que les genera, sabiendo que desde las más jóvenes hasta las de avanzada edad harán uso de sus productos, por su disconformidad personal.
Que se ve bien un rostro levemente maquillado no cabe la menor duda; que un cuerpo cuidado mediante ejercicios físicos o alimenticios es bueno, claro que sí. El hecho es que se ha llegado a un punto de cambiar prioridades, dándole más importancia a lo que se ve que a lo que no se ve.
 “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura
El ser hermosa no es malo, pero llegar a adorar la hermosura si lo es. Los valores cambian porque se forma un circulo vicioso con tal de mantener dicha apariencia, olvidando que tarde o temprano va a desaparecer. Puede llevar a querer usar de ella de una forma indebida, o que otros la exploten de la misma forma. Pero ¿porqué conformarse con tan poco? Hay una cita que dice “La mujer agraciada tendrá honra” ¡Porque no valorar más los atributos personales que los físicos! Estos traerán a su debido tiempo bienestar espiritual al alma, refrigerio en los momentos difíciles y el placer de sentirse estimada por lo que se es, que por lo que se ve.
“La mujer sabia edifica su casa”
El orden cronológico de la vida continúa y nueva belleza va apareciendo. Una que se adquiere con los años, con experiencia, con una vida disciplinada, con una inclinación a la superación. Ella hace que irradie placer de ser escuchada, necesidad de ser consultada o aconsejada. La persona que decide priorizar el cuidado de su vida interior más que su apariencia exterior, notará que el pasar de los años la hermosea cada día más, ya que va adquiriendo sabiduría muy apreciada por quienes la rodea. El anhelo de decirle a Dios “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría” mostrará que en realidad el propósito se va cumpliendo. Un sabio llamado Salomón dijo una vez “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas


“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría

viernes, 12 de julio de 2013

LA DEGRADACIÓN

A medida que van pasando los años, el ser humano ha ido involucionando en su calidad de vida y apreciación por si mismo y sus semejantes. Poco a poco va  perdiendo un grado de respeto por su vida, por su cuerpo, por sus sentimientos. Sus valores personales van disminuyendo, cada vez que acepta como algo normal los ofrecimientos vulgares que éste mundo les presenta.
“…andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecidos…por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón”
         Como una práctica común, se toma el hecho de entregar sus cuerpos a cambio de dinero, de bienes o de una posición económica; la infidelidad se usa como medio de escape, por no tener la suficiente madurez para mantener un compromiso serio; la ausencia de amor hacia los hijos, valida la venta, prostitución, esclavización y muerte de los mismos, con tal de satisfacer las necesidades apremiantes. El grado de perversión llega a tal punto, que se ultraja, se mata, se roba, se estafa, sin ninguna inhibición.
“…después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia, para cometer con avidez toda clase de impureza.”
         ¿Que valores les pueden dejar los que practican tales cosas, a las generaciones siguientes?¿Que consejo puede salir de una boca que habla engaño, que vive una mentira y que destila rencor?
         Muchos hijos de tales personas, terminan involucrados en el ritmo de vida de sus antecesores, ya que la práctica que ellos realizan llega a ser tan común entre ellos, que piensan que es algo normal y entran a formar parte de sus vidas. Es por eso que podemos ver como la práctica se extiende de padres o madres a hijos, y de éstos a sus hijos, a pesar que  los que comenzaron con ello quizás por haber madurado en su forma de pensar o por la edad que tienen, decidieran no continuar con lo mismo. El deterioro es tal, que éstos, queriendo re direccionar la vida de los afectados, notan que el mal se ha enraizado en sus vidas.
         La degradación continúa como una peste, que va vulgarizando todo lo bello que Dios creó, haciéndolo parecer como parte integral de una evolución social, que todo se va modernizando,  va cambiando, que nuevas cosas van apareciendo, sin notar que algunas de las cosas que se hacen tan abiertamente,  antes se veía más en lo oculto, que antes no contaminaba a la sociedad, sino a un pequeño grupo que lo circundaba; que la erradicación de muchas de éstas cosas se llevaban a cabo, y que ahora la mente de los seres humanos se ha hecho más permisiva y aceptan los reclamos por libertad de expresión, libertad sexual, y otras tantas libertades que dan acceso a una vida de libertinaje.
         La decadencia del ser humano no es algo de los últimos días, sino que a medida que ha ido pasando el tiempo, se le fue proporcionado elementos para que ello suceda.
Las cosas que antes se consideraban como mala, se las fue aceptando como buena; algunas prácticas se comenzaron a excusar en la pobreza o la necesidad; se ha ido buscando por cualquier medio  concretar aspiraciones sin importar denigrarse como persona; el lenguaje soez ha llegado a ocupar gran parte en la interrelación de las personas, no midiendo el alcance destructivo que tiene hacia los más pequeños.
“Despójense  del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renuévense en el espíritu de vuestra mente, y vístanse del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad".


martes, 4 de junio de 2013

LA DESILUSIÓN

         El ser humano en mayor o menor grado, va creciendo con ilusiones que los lleva a dirigir su  vida, hacia ese logro que se ha ido desarrollando en su interior. Para que se llegue a la etapa del embarazo, tiene que suceder algo antes, para que se produzca el proceso que lo llevará luego a dar a luz. De la misma forma, para que una persona pueda ver plasmado su objetivo, primero tiene que haber llegado algo  a su mente, para luego ir gestando en ella lo necesario para que a su tiempo, traiga consigo la manifestación esperada.
            Desde la niñez, uno va recibiendo información de diferente tipo; según la sociedad en que vivimos, el país en que nacimos, la familia que nos rodea. Los extractos sociales muchas veces hacen que las personas puedan acceder, al límite marcado por ellos; el país en que vivimos nos lleva a depender de ideologías, filosofías y creencias, que se fueron desarrollando con el pasar del tiempo, y la familia deposita un poco de todo esto, según su personalidad, su perspectiva, su criterio. Ahora, ¿en que radica que haya tantas personas, que carguen sobre si tantas desilusiones o personas que no lograron sobrellevar sus vidas por causas de las mismas.
            "Una persona muere en el mundo por suicidio alrededor de cada 40 segundos, o sea más que el número combinado de las víctimas de guerras y homicidios", indicó este informe de la Organización Mundial de la Salud. 
            La OMS subraya que hay tres veces más suicidios en hombres que en mujeres, sean cuales fueran las clases de edad y los países considerados. Por el contrario, hay tres veces más tentativas de suicidio en las mujeres que en los hombres. 
            Muchos viven ilusionados por tener el hombre o la mujer perfecta, la profesión deseada, una solidez económica y cuando no lo logran se sienten desilusionados por no haber logrado su objetivo y algunos otros a pesar de haberlo logrado, se dan cuenta que ello no cubrió las expectativas deseadas y se desilusionan por el esfuerzo volcado a tal emprendimiento.
“Hay caminos que al hombre le parecen derecho; pero su fin es camino de muerte”.
Prov. 14:12
Somos responsables del rumbo que toma nuestra vida, la cual a veces por ignorancia, por una mala influencia o por una actitud de autosuficiencia, termina con un final que no esperábamos. Pero si cambiáramos la perspectiva he intentáramos ver la vida “…puestos los ojos en Jesús…” y dijéramos -“Señor, delante de ti están todos mis deseos…-”, disfrutaríamos de una paz que sobrepasa todo entendimiento, porque hemos puesto en El la confianza.

            Nuestros deseos, inquietudes o ilusiones pueden acarrearnos problemas, cuando están inspirados en personas que lograron llegar a la fama con una dudosa reputación, o lograron éxito en las finanzas a través de engaños, fraudes o tratos ilícitos que afectan a otras personas. El ser humano es seducido por las apariencias que decoradas con un lenguaje engañoso, son llevados a creer que lo que ellos anhelan se puede lograr, no pudiendo ver que detrás de todo eso hay un mar de desolación, abatimiento, y desesperanza, que muchos no van a poder soportar.

…todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quién tendremos quedar cuenta.” He. 4:13
          
           Nada de lo que hay en nuestra mente, escapa al conocimiento de Dios, pero nuestro conocimiento no alcanza a vislumbrar las grandes cosas que El tiene para nosotros, si no le entregamos el control de nuestras vidas. Que éste sea el comienzo de hermosas experiencias que nos lleven a decir, “Mi esperanza está en ti.”

miércoles, 15 de mayo de 2013

EL ABORTO


El aborto en América Latina: los números de la clandestinida
Cada año ocurren, en todo el mundo, aproximadamente 50 millones de abortos. De este total, 30 millones de procedimientos se producen legalmente y 20 ilegalmente." - S. Singh and S. K. Henshaw, "Socio-Cultural and Political Aspects of Abortion from an Anthropological Perspective”.


         ¿Que es lo que lleva a que sucedan tantos hechos de ésta índole? Se podrían enumerar diferentes motivos, de diferentes características, en diferentes estratos sociales. Entre ellos se escucharía decir-no deseábamos tenerlo, no era el momento, fue un error.
         Desde hace tiempo que se viene trabajando en el control de la natalidad y se han dado a conocer varios elementos que ayudan a ello, pero parecería que se hiciera caso omiso a las indicaciones presentadas y al no tomarlas en consideración,  se ve reflejada una tremenda irresponsabilidad de las personas, volcada  hacia un ser vivo que es completamente dependiente de la actitud que ellas asuman.
         Hay otros casos como las mujeres que quedan embarazadas, luego de que  alguien por la fuerza hizo uso de su cuerpo, para descargar sin escrúpulos sus deseos sexuales.
El malestar que les ocasiona tal incidente, hace que muchas quieran arrancar de si, aquello que ellas no pidieron tener y que les hace recordar lo sucedido. Pero lo que no tienen presente, es que están haciendo pagar las consecuencias a un inocente, que no quiso participar de eso y que está pronto a ser sacrificado, estando indefenso como lo estuvieron ella para defenderse de tal acción.
         Otro de los casos  los cuales no son sacados a relucir abiertamente, son de aquellas mujeres que quieren ocultar de sus esposos, la consecuencia de una relación prohibida mantenida por alguien que la sedujo o  se dejó seducir. Lo mismo sucede con las jóvenes que quieren ocultar de sus padres, el fracaso de no haber escuchado sus consejos o peor aún, no haber recibido un consejo oportuno para no caer en ese error. Para excusar ésta práctica  tratan mediante el aborto, cubrir todo vestigio de la infidelidad o promiscuidad que les puede acarrear una disolución matrimonial, familiar, decadencia social o pérdida financiera. Muchos de los que piensan en el aborto, son personas que fueron o siguen siendo  practicantes de éste estilo de vida, y que quieren tener al aborto, como un medio de escape que pueda solucionar los “inconvenientes” suscitados al llevar hasta el límite, una relación sexual mal fundamentada. Muchos profesionales de la salud, se han prestado a éste juego de buscar excusas para que el aborto sea aceptado, quizás porque su mente les acusa de acciones ocultas o por ignorar la verdad de la vida.
Antes que te formase en el VIENTRE te conocí…Jer. 1:5
Dios dejó bien en claro, que el ser que llegara al vientre de la mujer por las circunstancias que fuera, ya era conocido por El hasta el último detalle. Como sería el color de sus cabellos, de sus ojos y sus facciones. ¡Como entonces un simple ser humano puede litigar contra el creador, en cuanto a si lo que están sacando del vientre antes de nacer, es un ser viviente o no! ¿Es que han perdido toda sensibilidad hasta el punto de no darse cuenta, que están incurriendo en el delito que muchos abiertamente lo hacen y es el de matar.
“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio”. Mat. 5:21
No tomemos decisiones con ligereza, sepamos que nada escapa a los ojos de Dios. Por El y para El hemos sido creados. Lo que suceda en ésta vida va a repercutir hasta la eternidad para bien o para mal, según las acciones que hayamos tomado. En Dios podemos encontrar todo lo que necesitamos, si le buscamos de corazón; nunca falla, los que fallamos somos nosotros.



martes, 30 de abril de 2013

EL ENOJO




¡¡¡Yo soy tranquilo/la, pero cuando me enojo…!!! ¿Qué es lo que hace que el ser humano llegue a esa etapa?
         No es novedad decir que generaciones tras generaciones han llegado a sentirse enojados por algo, y son innumerables las situaciones, las derivaciones y consecuencias, que esto conlleva. Si preguntáramos a diferentes personas, sobre que las hace perder el control hasta llegar al enojo, tendríamos diferentes matices de respuestas,  pero la mayoría coincidiría en la siguiente oración, -me hicieron o me hizo enojar-. Es muy minúscula la posibilidad de encontrar personas que reconozcan que  decidieron llevarse por el enojo. Un sicólogo dijo nadie hace enojar a nadie, somos nosotros los que decidimos enojarnos. 
“…sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.”· Stg. 1:14
         Deberíamos asumir la responsabilidad de nuestras propias malas actitudes, las cuales después de perder el control acarrean destrucción, dolor, desilusión y malestar a quienes nos rodean y a nosotros mismos. El hecho de exteriorizar lo que no podemos contener, nos hace ver nuestra propia debilidad para hacerlo; más el hecho de tener cosas para contener dentro nuestro, nos hace notar que nuestra vida necesita ser liberada de esas cosas y renovada en cuanto a las actitudes internas que nosotros vamos almacenando y que  luego en un momento de debilidad descargamos contra quien tenemos enfrente nuestro. No son excusables nuestras malas reacciones frente a las malas actitudes de los demás, sino que debería primar el dominio propio en cuanto a ellas.
“El que tarda en airarse es grande de entendimiento” Pr. 14:29
         ¿Qué gana una persona con enojarse? Hay personas que aconsejan que exteriorice su enojo, que no lo acumule porque afecta su salud, pero en realidad lo que afecta su salud comenzó a gestarse desde el momento que permitió que las cosas, los dichos, los comentarios, etc. etc. de otros, se enraizaran en su mente. El no saber perdonar, el guardar rencor o la falta de amor, hacen que cualquier cosa externa pueda contaminar nuestra mente, porque está abierta a que eso suceda.
“Enójense, pero no pequen, no se ponga el sol sobre vuestro enojo” Ef. 4:26
Cuando el enojo queda  dentro nuestro y al pasar los días se a aquerenciado, es un indicio que la contaminación comenzó germinar, “…brotando, alguna raíz de amargura…” He.12:15. Como cualquier virus maligno, éste hace cambiar nuestro estado de ánimo, afecta nuestras emociones y está propenso a manifestar su mal en cualquier momento. Después que se manifiesta, la contaminación se propaga en nuestro entorno, haciendo que otros en el mismo estado, comiencen una reacción en cadena.
Durante el transcurso del tiempo hemos visto o escuchado, de personas que se han mantenido enojadas por períodos largos, hijos que no se reconcilian con sus padres o padres que no se reconcilian con sus hijos, matrimonios que se disolvieron, familias que se distanciaron, vidas emocional y físicamente enfermas y otras desvinculadas de sus semejantes.
         El orgullo, la vanidad y la soberbia, son a veces agentes impulsores. No nos gusta que nos digan lo que debemos hacer o como lo debemos hacer; nos creemos autosuficientes, superiores a los demás, capaces de resolver cualquier situación, no existe en nosotros una pizca de humildad, sino que nos gusta envanecernos en nuestras propias decisiones. Cuando hay algo que atenta contra esto, entonces reaccionamos inmediatamente sin medir consecuencias.
“No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios”. Ec. 7:9